jueves, 31 de marzo de 2011

TENTADO POR EL SILENCIO, ATENTADO CONTRA EL AMOR


Tentado por una voz que se perdió
en un valle de silencios
que fui arreando con sus recuerdos
de oscura lengua que mordió mi pecho.

Atentado contra el amor
que explosionó en la esquina de tu desvelo,
pétalo de hielo roto cayendo sobre el corazón
que derrama sus tibios manantiales.

Labios indignados por el fuego de la amada,
amante que se esconde en su luna agrietada,
romance que se turba en su cama de puyas,
mil noches se abrieron en el cuerpo de miradas tuyas.

Síndrome de uñas y de latidos besados
Instante eterno que subió tu loma de tornados
Licuando penas, ojos de tiempo, detenidas cascadas,
Viviendo el final de tu vuelo, paloma de furia,
Ingerí veneno de mi culpa, volcán de palabras,
Alma buena, risa constelada que alumbra esta penuria.

Soy halcón en la lluvia, prisión de pasiones
Orilla de tu incandescencia, coyote de tus piernas
Lamento de un trueno que incendió tu bosque
Intento apagar el río que te llevó conmigo
Sucede que Silencia es hembra y tiene mal abrigo.



JAVIER SOLIS
Amante subversivo

martes, 25 de enero de 2011

FUENTE


Buscaré una ola turbia en tu cintura
Una que vague lenta hasta que ría la cima
Uva que baile en tu ombligo de lima
Una duda que salte de tu cabeza.

Tu agua hierve en mi sed tan curva
y busca su poder en las dunas,
las palabras hallan su cauce
para descubrir el pecho de tu clandestina

guerra de indicios, un disparo de hojas en tu otoño,
tu frente de alzados besos, hambre de tu lengua
que ausculta granos y aviva tu caldera,

Me echo a tu costado y tu espalda es una barricada,
me armo de tus iras cuando no alcanza el sol
a vestirse de luna y dejar cáscaras en tu herida.

jueves, 25 de noviembre de 2010

ODA A UNA VOZ SENSUAL


Dedicado a RSS

Tu voz se abre en los panales de mis besos
y vienen a mí tus gaviotas de amor
a posarse en las playas de mi piel,
quiero sentir tu volcánico calor
y que me dediques esa dulce canción
y volar en tus mágicos recuerdos.

Tu boca es un sendero dibujado por mis pasiones,
dame un minuto de tu tiempo
a ver si programas caricias para mis prisiones
donde mi corazón encerrado
tiene una flor roja clavada en el pecho.

Si ahora saltas y bailas este carnaval
quiero amarte sea bien o sea mal
y viajar al interior de tu sangre
y subir montañas y beber de tu sagrado río.

Tal vez tengas miedo de la música de mis labios
Solo déjame sembrar un sueño en tu pecho,
andar en tus virtuales encantos,
ser el aliento que encienda tu vida.

sábado, 2 de octubre de 2010

RETORNO A LA BELLA




Tu sonrisa
que se desliza
de la flor de tu boca
Es ese río de cerezos
que me aloca con su brisa
Me arrastra hasta el fondo de su ternura.

Arde toda niebla que se cruza ladrona
para robarte un alarido o la fragancia de tu piel
que se impregna en mi ser que te corona.

Eres mi reina desnuda de canciones
con tus fanáticos canarios
que se encienden en tu goce
para arraigarme a tus brazos
y sentir tus palpitaciones.

Me siento feliz
cuando tocas mi alma desde el pistilo,
Cuando enciendes mis poemas con tu sangre
y le das color a los grises
que se cruzan por la noche.

Me gustas pétalo de fuego,
dédalo de miel,
ojos de paloma aguerrida,
bebo de tu herida
la luz de las hojas,
huracanada amante divina

No sé si encontrarte en el olvido
o acostarme en el nido de tu cintura,
navegar en tus cabellos ,
ser eclipse de tus labios,
el navío de tus brazos.

sábado, 13 de febrero de 2010

DESANGRADO


Desestabilizas la flor
con el pie herido
y arrullas mis torpezas dulces
con un ojo robado,
desbordas mi casa
en una gota de tu pecho


Lluvia rabiosa murmura
en la risa ahogada
del ave de los caminos.
La soledad procura
roer los silencios
de tu zapato llagado.
Reverdezco los sueños
que dejaste regados,
tendría que amamantarlos de nuevo
para que no se sequen
como limones ungidos.

Regurgito la melaza oscura de tu amor
Y me escondo en tu carne de
Arena que inflama el paisaje de la duda,
se arrastra en los labios del Pistilo
destierra un cardo y un tenedor.

lunes, 26 de octubre de 2009

TRES MUSAS


Me gusta la hija del carnicero,
su joven carne, sus muslos en flor,
sus labios domados,
la médula de sus rojos goces,
me gusta darle un guiño insinuante
para que me rebaje medio kilo de huesos
y más tarde desmembrarla con besos.


Me gusta la mujer del verdulero,
sus ojos lujuriosos de apio, sus ojos de aguacero,
su olor a hierba buena, sus cebollas trémulas,
me gusta fundirme en su pulpa de tomate
y perderme en sus cáscaras dulces y en sus hojas de sudor
cuando su marido se ausenta y juega a las cartas.


Me gusta la hermana del panadero,
sus hombros de harina loca,
sus trigales y cascadas en cabellera,
sus labios de pan, su risa que muerde mi aroma,
me gusta amasarle los pechos, los poemas y las migas,
saludarle al amanecer y verterla en levadura de besos
que la hornean, la elevan y la inflaman.


Mis tres musas de barrio o de mercado
se juntarán algún día para darme paliza
o hacer una conjunción de placer
en mi viejo colchón que rechina de prisa.

lunes, 31 de agosto de 2009

ODA A UNA VENDEDORA DE FLORES





Tus manos tan huancaínas,
tan cusqueñas o apurimeñas
de corolas abiertas,
tan nacida
en el centro
o en el sur del Perú,
han tocado
las entrañas de la mañana,
el aroma multiplicado
en las miradas,
con los pistilos en los poros,
en los puentes de tu risa volada,
en las veredas de flores desperdigadas
con los deslumbrantes tallos
que son tus brazos fuertes,
con tus galateas
de hojas cebradas,
amarillas o blancas en la piel
para oxigenar
un salón de clases.


Tus ojos de hortensia
me miraban
con su risa lila y rosada,
tu presencia de abeja
se metía en la nariz
con presión de rosas cautivas,
en ramos ofrecida,
para el amor o la partida
que riega los campos o las pupilas.


Estás inundada de vendedores,
de olores humanos que se combinaron
desde las axilas con trementinas
con la humareda de Evitamiento,
con la neblina y el orín de los tallos superpuestos,
con los camiones que traen
tus talados y libres perfumes
de flores que esperan
una efímera belleza
en medio de la mesa,
agotada de días,
dando lo mejor de sus esencias
antes de perecer
en los brazos de la amada,
antes de que las rosas rojas
sean negras orejas
y las gracenias se contraigan
con un corazón de porcelana
y el agapanto se cierre con el llanto del foco
y la achirana deje su última carta en la hondonada
y los demás follajes verdes se queden desnudos
con trajes marchitos.

Pero yo regresaba para ver
tu gesto de dalia pequeña,
tu nariz de florecida cupea,
tus mejillas de clavel cerrado,
tu mentón de caprichosa gardenia,
tu cabellera de luminosa bromelia,
tus dedos de coqueta hierbera,
tus labios de balsamina
y tu boca de zinia salvaje
que floraba un beso
en mi sudor de jardinero.