jueves, 20 de agosto de 2009

CONGELADO DELIRIO


Es como si hubieras muerto
o como si te hubieses congelado en un nevado
esperando el regreso del verano.
Solo queda tu silencio tan frío
que me hiela la sangre
dónde estás mi flor de fuego,
solo tengo un pétalo en la mano
y es todo el tiempo
que fui feliz contigo.
me cortas el pecho y la comunicación,
abro mis entrañas
y solo hay lodo y árboles rotos,
miro los recuerdos y quiero tu sonrisa
reconciliándose con las palomas.

Saco de tu corazón
mucho empeño y cansancio de días,
desbordes de pájaros y de llovizna
tus palpitaciones de volcán o de riachuelo,
tus ojos se cierran y me amarran al olvido.
Quieres romperme, desarmarme con tus silencios,
guardar mis besos en una cueva o en el hueco del ozono,
pero te amo en la margen izquierda o derecha del delirio,
en el sufrimiento y en el cariño
que puede unir al lado tuyo.

1 comentario:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

El silencio siempre ha sido un lenguaje en sí mismo, un lenguaje poderoso... pero el poema nos saca siempre del abismo...

Un abrazote
Marian